
San Expedito
Santo de las causas urgentes
Sobre San Expedito
La tradición cuenta que Expedito mandaba una legión romana en Melitene, en Armenia, y que se convirtió al cristianismo ya adulto. En el instante en que lo decidió, un cuervo habría graznado "cras": mañana, en latín. Él pisó al ave y respondió "hodie": hoy. Murió mártir hacia el año 303, en la persecución de Diocleciano.
La historia es devocional antes que documental, y la Iglesia nunca lo ha ocultado: lo que sostiene a Expedito desde hace siglos es el gesto, no el archivo. La imagen repite siempre la misma escena: soldado de pie, cruz en la mano con la palabra HODIE, el cuervo del aplazamiento bajo el pie.
Es el santo de las causas urgentes: se acude a él cuando el plazo es hoy, cuando la respuesta no puede esperar, cuando falta firmar, pagar, resolver. En Brasil y en buena parte de América Latina la devoción es grande y ruidosa, con novenas de nueve días que la gente cuenta con los dedos. Su fiesta es el 19 de abril.
Un mensaje de San Expedito se envía a quien espera un resultado, a quien enfrenta un plazo apretado, y para decirle a alguien que la oración por él ya está hecha: hoy, no mañana.